Piensa laura, piensa.
A la hora de dosificarte pequeñas dedicatorias me salen poco a poco. Cuando indago en mis pensamientos más profundos me encuentro con un montón de caras extrañas encarceladas (no me conozco). Ellas me siguen porque quieren salir de su prisión. En ese momento intentan todas salir por la misma puerta. No pueden y lo único que consiguen es destruir la salida.
Pues eso me pasa, mi amor es demasiado complejo. Hay demasiadas conexiones neuronales. Entrar en el templo donde te encuentras es muy difícil. A veces me conformo con mirar a la ventana e imaginarte. Has conseguido invadirme. Ahora si todo dentro de mi eres tú, no me preguntes por el sitio donde vives, porque eres tú la que tiene la llave y como en la la película de Buñuel te has obligado a encerrarte. Además dicen que la avaricia rompe el saco.
Señor Hormiga.

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