jueves, 15 de agosto de 2013

Pensar


Piensa laura, piensa.

Me fluyen borbotones de pensamientos siempre. Pero llegado el momento de expresarte se paraliza todo. ¿Por qué? Imaginémonos una puerta, en condiciones normales la gente entra y sale sin ningún problema. Cuando la zona en la que se encuentra la puerta está más transitada la gente tendrá que esperar en fila para salir. Cuando estamos en estado de emergencia todos quieren salir a la vez y se bloquea.

A la hora de dosificarte pequeñas dedicatorias me salen poco a poco. Cuando indago en mis pensamientos más profundos me encuentro con un montón  de caras extrañas encarceladas (no me conozco).  Ellas me siguen porque quieren salir de su prisión. En ese momento intentan todas salir por la misma puerta. No pueden y lo único que consiguen es destruir la salida.

Pues eso me pasa, mi amor es demasiado complejo. Hay demasiadas conexiones neuronales. Entrar en el templo donde te encuentras es muy difícil. A veces me conformo con mirar a la ventana e imaginarte. Has conseguido invadirme. Ahora si todo dentro de mi eres tú, no me preguntes por el sitio donde vives, porque eres tú la que tiene la llave y como en la la película de Buñuel te has obligado a encerrarte. Además dicen  que la avaricia rompe el saco.

Señor Hormiga.

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